Tiembla todo el firmamento. Cinco poemas de Jorge Palma

Actualizado: 27 oct


Palos


Palos de muerte en la frente para doler. Para doler desde el golpe hasta la pequeñez de un cielo recién nacido.

Palos en las ruedas palos en las piernas en los huesos palos como truenos palos como azotes de hierro palos.

Palos que caen como mortajas, que suenan a cascarón a cáscara a ruido de parto a entraña viva a temporal de vísceras y sangre.

Palos en un viejo costillar palos en la frente el cuello la quijada palos en la frente, donde nace la luz y terminan las tinieblas.

Palos como funestos instrumentos de la noche. Palos de muerte en la frente para doler, y recordar y saber, de primera mano, quienes son los palos que buscan tu cuerpo para doler, para molerte a palos en medio de la noche más oscura,

Esa, donde nadie escucha tus gritos que se te ahogan en un dolor interminable, imposible de contar.


Cruces


Dicen que la Cruz del Sur también será desmantelada por los bárbaros.

Algo similar harán con la luna y dos o tres constelaciones señaladas a simple vista por temor a que los hombres se distraigan.

Mientras tanto, seguirán colocando a ras del miedo cruces en todas las esquinas de la tierra

-Vía Apia ricordare-

cruces como antorchas (no sea cosa que alguien lo olvide) cruces como labios de muerte cruces cruces labios fríos que te muerdan el día el corazón los ovarios cruces que te recuerden el día la ocasión el nuevo orden mundial el centímetro cuadrado que te dejaron para que respires el metro cúbico de aire para pasar inadvertido el resto de tu life.

Dicen que no repararán en maniobras que no escatimarán en presupuesto que moverán el cielo las estrellas cambiarán los continentes de lugar modificarán tu pasado tu memoria las fotografías familiares, te harán más vulnerable olvidadizo disperso la mayor parte de tu día agotador.

Te harán navegar por una realidad paralela con ciudades de mampostería y cielos digitales, y te harán creer que eres feliz por el solo hecho de seguir vivo en un mundo que desaparecerá en el próximo invierno.

Pero te recordarán una y otra vez, dónde están y para qué, todas esas cruces frías como labios de muerte, cruces como antorchas que te dirán cada mañana de qué forma respirar el resto de tu puta vida.


Diluvios, V


Asesinar a un hombre no es la derrota del cielo. Pero tiembla todo el firmamento.



Las mismas cosas


Ya no hay trenes que viajen a la velocidad de leer un libro. El mundo es otro, padre, pero las balas siguen siendo balas, y los muertos, siguen siendo muertos. Y los siguen matando por las mismas cosas que a vos te dolían: el hambre de los otros, los sin nada, los descalzos de la tierra.



Jorge Palma

(Montevideo, Uruguay, 1961)

Poeta, narrador, periodista y divulgador. Ha publicado seis libros de poesía. Entre el viento y la sombra (1989); El olvido (1990); La vía láctea (2006); Diarios del cielo (2006); Lugar de las utopías (2007) y La voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas (2018). Y el libro de cuentos Paraísos artificiales (1990).


Su poesía ha sido publicada en varias revistas latinoamericanas y de otros países del mundo como Letralia (Venezuela); UNAM (México), Akzente (Alemania) y Wasafiri (Inglaterra). Actualmente es coordinador para Uruguay de la revista Caravansary (Colombia). Su poesía está traducida al inglés, francés, italiano, árabe, rumano, macedonio, húngaro, griego y alemán. Ha participado en diversos festivales internacionales de poesía como los de La Habana (Cuba); Struga Poetry Evenings (Macedonia); Granada (Nicaragua); África Poetry (Durban, Sudáfrica); Trois-Rivieres (Canadá) y Ciudad de los Anillos (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia).



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