Luz sobre La Duda

Con una puesta en escena pensada por el director, actor, dramaturgo y gestor cultural, Freddy Chipana, y a cargo de la productora Macondo, se presentó una versión hecha en Bolivia de La duda, la aclamada obra de John Patrick Shanley. En esta conversación Chipana habla sobre los desafíos de la dramaturgia, del sector teatral –en particular– y cultural –en general–, y del oficio del teatro.


- ¿Cómo se trabajó la adaptación de la obra de John Patrick Shanley?

- Creo que es fundamental llevar la obra a nuestro contexto, para que sea válida para nuestro público. Es una apatación libre, pues cortamos textos que no eran necesarios para lo que queríamos contar y afrontar; también cambiamos los nombres de los personajes y aumentamos textos en formato de monologos que ayudan a aclarar los universos de los personajes. Todo para que la obra sea más universal y boliviana a la vez.


- ¿Qué características tiene esta nueva puesta en escena?

- Yo vengo de la imagen, la metáfora y el simbolismo. Creo necesario poner en conflicto el humor y el drama, por lo que nuestra creación escénica no es texto-céntrica. Hemos buscado reinventar esta historia, hacerla nuestra; visualmente es muy fuerte, la temática tiene una estructura dramática potente y controversial, ya que de alguna manera sucede el conflicto en un colegio católico. Hemos tenido mucho cuidado con la fe, con el respeto a las creencias, pero nos interesa abordar este tema, por lo que lo afrontamos de manera poética, es decir que en la dureza de las situaciones se encuentran imágenes muy hermosas y reflexivas.


- En tu criterio, ¿cuál es el papel del arte a la hora de poner en escena estas temáticas de impacto social y generar debate y reflexión?

- A mí, particularmente, me gusta hablar de lo que veo, siento y vivo. No creo en el arte por el arte o en el arte para el artista, nosotros trabajamos para el público. Por eso creo vital crear para los que nos van a ver, es importante hablar de nuestro tiempo, de lo que nos sucede, de aquello con lo que no estamos de acuerdo. Es necesario un teatro de este tiempo, un teatro urgente y útil para el sentimiento. No vamos con una verdad; creo que nuestro arte debe ser un espejo donde el publico se refleje a sí mismo dentro de lo que le estamos contando, que viaje con nosotros y vuelva a su existencia. Para eso la calidad y profundidad es importante… El público es el verdadero testimonio de nuestra existencia, para él trabajamos.


- ¿Cómo ves el panorama actual del teatro en Bolivia?

- Es complicado, porque después de esta pandemia y los cambios de gobierno estamos más olvidados, más mutilados. Hemos logrado durante años avances y a veces las nuevas autoridades destrozan los logros; sin embargo, no me preocupa tanto porque nuestras condiciones las conocemos, creamos arte donde no es posible crear, por eso nuestras creaciones son autogestionadas. Hemos crecido en calidad, antes solo había un par de experiencias y formas escénicas, ahora hay muchas estéticas, grupos, compañías, sindicatos, espacios alternativos y teatros. Hay mas lugares para formarse. Cada año varios grupos y artistas hacen presentaciones fuera del país, sin ningún apoyo. El teatro boliviano es reconocido como un buen teatro en Latinoamérica, gracias a que hace varios años venimos construyendo nuestro propio camino como artistas. Lo triste es que somos el único país que no tiene políticas culturales reales y efectivas para los artistas.


- ¿En qué proyectos estás trabajando este año?

- Por ahora todo está centrado en La duda, gracias a una invitación de Claudia Gaensel y Leonel Franzesse de Macondo Art, que me propusieron hacer la dirección. Debo confesar que estoy muy contento con este proceso, ya para más adelante estamos viendo otras propuestas.


Por otro lado, con Altoteatro, grupo que dirijo, estamos cumpliendo 20 años y en octubre vamos a realizar nuestro Festival 20 años de Altoteatro con grupos hermanos con los que trabajamos, tanto de Bolivia como de afuera. También vamos a estrenar una nueva obra llamada Basura, que será una de nuestras más grandes producciones.



“Creo vital crear para los que nos van a ver, es importante hablar de nuestro tiempo, de lo que nos sucede, de aquello con lo que no estamos de acuerdo…”.

Claudia Gaensel: “es una obra de profunda reflexión”

La actriz y productora Claudia Gaensel destaca “la gran convocatoria de público” que tuvo la obra La duda, tanto así que volteó taquilla en las cuatro funciones que albergó el Teatro Doña Albina (La Paz), y evalúa la respuesta de la audiencia: “las repercusiones van de un extremo a otro. Es una obra que a la gente o le encanta o no le gusta para nada. De estas piezas que causan estas percepciones tan distintas, siento que la gente sale afectada para bien o para mal. No solo los personajes sino también los espectadores están todo el tiempo conviviendo con la duda, en algunos momentos se ponen de un lado de la balanza y en otros del otro. Es una obra de profunda reflexión, más en estos tiempos en que es tan difícil mantenerse al margen y en que es tan fácil acusar, desprestigiar sin tener pruebas en la mano”.


Freddy Chipana

Freddy Chipana. Actor, director, dramaturgo y gestor cultural. Inició su carrera en 1990 con el Teatro Ojo Morado de La Paz, en 1997 fue invitado a ser parte del Teatro de los Andes. En 2002 fundó el Espacio de Arte Altoteatro, grupo que actualmente dirige. Como actor y director se ha presentado en Perú, Argentina, Colombia, Venezuela, Ecuador, Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil, El Salvador, Cuba, Puerto Rico, Estados Unidos, Canadá, Italia, Francia, España, Portugal y Suiza.

Obras dirigidas en Altoteatro: Plegaria (2003), Pacto Telúrico (dirección compartida con Frederic Servant e Iván Nogales, 2004), Cuéntame abuelo (2005), Las apariencias engañan (2008), Mario armario (2008), El árbol infinito(2008), Un país en sueños (2008), En sus marcas (2009), Quién entiende (2009), Explotando ideas (2010), En hora buena(2010), En una plaza (2010), Solo con esto (2011), En una burbuja (2012), Peligro (2013), Batucada Altoteatro (2017) y Ratas (2018).

De 2014 a 2019 trabajó como director y dramaturgo con compañías de Chile, Argentina y Bolivia en las obras: Dime que me amas, Homo Sapiens, Respiro, Uz, El pueblo, Deja vu, Eterna, Cae el sol, Monumentos, Hambre, Reflejos, Suspiros de ausencias, La niña libélula y el secreto del colibrí y Mar (junto a Teatro de los Andes).

En cine trabajó en las películas El hijo del Choqueyapu, de Miguel Torricos; Pacha, de Héctor Ferreyro; Carga sellada, de Julia Vargas; Juana Azurduy, guerrillera de la Patria Grande, de Jorge Sanjinés; La batalla de Suipacha, de Germán Monje; Out souled out, de Vanesa Arguedas; Averno, de Marcos Loayza; Los jukus, de Rubén Pacheco; Zeta, de Verónica Córdova; La entrega y Muralla, de Gori Patiño; Nuestro precio, de Rodrigo Urriolagoitia y Mirando al sol, de Catalina Razzini.

Hizo coaching de actores en las películas Dos viejos soldados, de Jorge Sanjinés; Utama, de Alejandro Loayza y Perros,de Vinko Tomicic (Chile).


La duda – Ficha técnica


Dirección: Freddy Chipana

Asistencia: Carmen Tito

Producción: Macondo Art

Asistencia de producción: María Mamani

Escenografía: Ángelo Valverde

Elenco:

Leonel Franzesse

Claudia Gaensel

Luna León

Joaquina Revollo






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