Utama: nuevas imágenes para viejas preguntas

Una interesante aproximación a la película boliviana que acaba de cosechar premios y buenas críticas en todo el mundo y que por fin se proyecta en salas del país.

Aún en medio de un exitoso recorrido por festivales internacionales, la película Utama de Alejandro Loayza se estrenó en Bolivia este 29 de septiembre. El primer largometraje del realizador paceño ha ganado 30 premios, lo que lo convierte en uno de los filmes bolivianos más premiados en lo que va del siglo XXI. Destacan el prestigioso gran premio del jurado de la competencia internacional de ficción del Festival de Sundance; la Biznaga de oro a la mejor película iberoamericana y las Biznagas de plata a mejor dirección y mejor banda sonora (Cergio Prudencio) en el Festival de Málaga; y los premios a mejor ópera prima, mejor película iberoamericana y el premio Jorge Cámara de la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood, en el Festival de Cine de Guadalajara. Además, Santos Choque ganó el galardón a mejor actor de reparto en el Festival de Cine de Beijing. Finalmente, se debe sumar que Utama fue elegida para representar a Bolivia en la carrera por una nominación en la categoría de Mejor película internacional de la 59 edición de los premios Oscar, que se celebrará el próximo año.


El estreno de Utama en el país ha suscitado mucho entusiasmo, sobre todo por la visibilidad que la cinta, su director y sus productores han tenido en el circuito internacional de festivales desde el premio en Sundance en enero. La película llega a las salas comerciales de Bolivia engrosando una inédita y cuantiosa temporada de estrenos nacionales que se inició a fines del año pasado y continuó sobre todo durante el primer trimestre de este 2022. No obstante, a excepción de Mi socio 2.0 (Paolo Agazzi), las producciones bolivianas no han tenido una gran acogida del público. ¿Será Utama, armada de tantos reconocimientos internacionales, la película que este año atraiga masivamente al público local? Pienso que sí hay razones para predecir una buena recepción.


Utama es una película que cautiva por la historia que cuenta y sus componentes: un encuentro y desencuentro generacional, la mirada a las prácticas tradicionales y a la situación actual de una comunidad en el altiplano boliviano, la experiencia de la migración y todos los afectos que se juegan en ella, vista desde la perspectiva de un joven que vuelve temporalmente a la casa de sus abuelos en el campo.


La pregunta por la identidad y por el otro es, ciertamente, una de las preocupaciones más insistentes en el cine boliviano, y vuelve a aparecer en Utama, pero con otro rostro. Aunque la precariedad de la vida en esta comunidad (Santiago de Chuvica, al oeste del departamento de Potosí) y la historia del hijo de la pareja de ancianos (quien –se sugiere– habría decidido migrar de su pueblo y desligarse de su cultura hace décadas) son líneas narrativas de la película, la más relevante es la que protagoniza el nieto Clever (Santos Choque), quien decide volver, ayudar a sus abuelos y vivir/ver de cerca aquello que también determina su identidad. Este retorno es problemático, en tanto no termina de dar cabida a un encuentro o diálogo llano, sobre todo entre el abuelo Virginio (José Calcina) y Clever. Utama representa este conflicto con inteligencia y rehuyendo, casi siempre con éxito, una romantización de las raíces culturales o del regreso a estas.


Creo que la apuesta más sólida tiene que ver con la construcción del personaje de Clever, el nieto, y las posibilidades narrativas que este abre en la relación entre la historia y el público. El hecho de que uno de los protagonistas del filme sea joven y que su acercamiento a la comunidad de su familia se configure principalmente a través de sus afectos (curiosidad, cariño, solidaridad, empatía), y no de posturas ideológicas con respecto a las identidades indígenas contemporáneas, hace que Utama sea recibida por el público también a partir de los afectos que generan los componentes de su historia y del personaje que determina la perspectiva de la película. No es casual que, en su paso por festivales internacionales, la cinta dirigida por Alejandro Loayza haya ganado varios premios del público (Cyprus Film Days, Encuentros de cine sudamericano de Marsella, Transilvania, World Cinema Amsterdam) y reconocimientos vinculados con la juventud (premio de los estudiantes en el Festival Cinelatino de Toulosse, premio del jurado joven en Encuentros de cine sudamericano en Marsella).


Utama es una película que cautiva por la historia que cuenta y sus componentes: un encuentro y desencuentro generacional, la mirada a las prácticas tradicionales y a la situación actual de una comunidad en el altiplano boliviano, la experiencia de la migración y todos los afectos que se juegan en ella, vista desde la perspectiva de un joven que vuelve temporalmente a la casa de sus abuelos en el campo.”

Esta es una película que sabe cómo encontrarse con el público en el tejido de sensibilidades que promueve a través de la historia que cuenta. En este tejido, la migración y el retorno a la comunidad son elementos claves en el guion que permiten vislumbrar no solo la complejidad de la movilidad social en las sociedades andinas bolivianas, sino que se abren a partir de la afectividad que se configura entre los diversos sujetos al interior de una experiencia concreta, de una historia contemporánea y de una subjetividad joven.


El personaje de Clever es potente porque, por un lado, sus búsquedas afectivas fungen como bisagra en la articulación de toda la trama y del relacionamiento entre esta y el público. Pero, además, este personaje y, globalmente, la apuesta del filme por la escenificación de algunas de las sensibilidades que encarnan las identidades indígenas del siglo XXI –atravesadas por la migración, el desarraigo y el regreso–, desacomodan ciertos lugares comunes del cine boliviano respecto a su gran preocupación: la identidad y el otro. Creo que la película busca algo más allá de la solemnidad con la que el cine de Sanjinés, por ejemplo, se acerca a lo indígena y a las densas problemáticas sociales, políticas y culturales de una sociedad marcada por la huella colonial.


Sí, son otros tiempos, hay otras miradas y, por supuesto, surgen nuevos análisis y cuestionamientos alrededor de estas y de sus formas de representación. Tal vez ahora, la clave de Utama está en verla desde la frescura y la confianza con que se sitúa, junto a otras películas bolivianas de las últimas décadas, en un tiempo y espacio de reconfiguración de la tradición de imágenes en movimiento en Bolivia.


“La clave de Utama está en verla desde la frescura y la confianza con que se sitúa, junto a otras películas bolivianas de las últimas décadas, en un tiempo y espacio de reconfiguración de la tradición de imágenes en movimiento en Bolivia.”

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