Temporada de poesía

El Encuentro Internacional de Poesía en la Ciudad de los Anillos, curado por los poetas Gabriel Chávez y Gary Daher, y coordinado por la poeta Valeria Sandi, celebró su novena edición con diez invitados internacionales y cinco nacionales, reafirmó su compromiso con la poesía y se constituye en uno de los espacios de mayor difusión y proyección para la poesía boliviana.

“Estoy aquí para escuchar más que para hablar” afirma con humildad el poeta y traductor norteamericano Forrest Gander, invitado especial al IX Encuentro de Poesía en la Ciudad de los Anillos y de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, país invitado de honor en la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz. A lo largo de cinco días consecutivos las lecturas, charlas, conferencias y, sobre todo, la convivencia entre poetas será el tono que marque este encuentro, palabra que enfatizan los organizadores Gabriel Chávez y Gary Daher en cada intervención.


En efecto, más que un festival este es un encuentro, se trata de que las y los poetas se escuchen, se lean y que se generen redes editoriales y de circulación cultural. Pródigo en nombres claves, organizadores de festivales y editores en otros países latinoamericanos, el evento ha promovido que varios poetas bolivianos participen de festivales de poesía y sean publicados en el exterior en los últimos años.


De hecho, la mesa a la que menciono versa sobre el interés extranjero en la poesía boliviana. Gander, premio Pulitzer 2019, ha traducido al inglés La noche y Visitante Profundo de Jaime Saénz y expresa su profunda curiosidad y fascinación respecto a la poesía boliviana. A continuación, lee un poema en inglés inspirado en Temporada de líquenes de Julio de la Vega y nos vuela la cabeza: los líquenes como metáfora de la permeación y permutación entre sistemas interconectados, y de la asociatividad como condición de vida (y acaso de la eternidad). En el mundo natural los organismos que no se asocian y cooperan, mueren. Lo mismo podría decirse del movimiento de la poesía, de la humanidad toda… pero los humanos somos bichos demasiado raros y recién empezamos a darnos cuenta.


Otro invitado de peso, convidado a la misma mesa, es el poeta, traductor y editor brasileño Floriano Martins, un jovial y prolífico creador, ahora, además afecto a la cerveza Huari, más cuando le expliqué el origen deífico del nombre. Martins realiza un admirable trabajo de investigación, difusión y valoración de las letras hispanoamericanas en Brasil y presenta su singular poesía en su nuevo y provocador libro Las mujeres desaparecidas.


Completan la lista de invitados internacionales la pareja de militantes Hugo Rivella y Ernestina “Tina” Elorriaga, que prenden la mecha del debate político en su poesía y fuera de ella. Nos visita, también desde Argentina, el “poeta fluvial” César Bisso, de lectura pausada y enfática; la poeta y ensayista Carolina Zamudio (radicada en Uruguay) y la tucumana Candelaria Rojas, quien además es artista plástica y maestra de expresión corporal en su país. Desde Uruguay llega el mesurado y amable Jorge Palma, reciente ganador del premio Pilar Fernández Labrador, dueño de una poesía potente y memoriosa. Nelson Cárdenas, cubano, profesor universitario en El Paso, Texas, EEUU, evoca una nostálgica La Habana y Roberto Amézquita, de México, editor asociado a la revista literaria Círculo de Poesía, lanza su nuevo libro, Ante un cadáver, una actualización poética del réquiem.


A ellos se suman los poetas nacionales, entre los que me cuento, cada quien con sus correspondientes novedades y acentos y, en abundante número, con cada vez más nombres nuevos y presencia femenina, los “poetangas” de Santa Cruz, como los llamaría Gustavo Cárdenas (1961 – 2022), poeta homenajeado en este Encuentro.

La diversidad y pluralidad de las voces poéticas es evidente, y sugieren un trasiego de ida y vuelta entre una línea política y social crítica y un intimismo no exento de matices identitarios culturales y nacionales. Este es, apenas, un esbozo, de lo vivido con intensidad en esos días, en medio de un “sur” que no se marcha. Un lugar y un tiempo del que no se regresa igual.

“La poesía boliviana goza de buena salud”


Conversamos con dos de los artífices del Encuentro Internacional de Poesía Ciudad de los Anillos que en su novena versión recibió alrededor de 45 poetas nacionales y extranjeros.


¿Cómo evalúan la novena edición del festival de poesía que coordinan?

Gary Daher: Este año, junto a Gabriel Chávez Casazola, hemos desarrollado una convocatoria irrestricta, y así hemos podido contar con poetas de diversas voces. Por una parte, tuvimos la presencia del poeta estadounidense Forrest Gander, premio Pulitzer 2019, traductor de dos libros de Jaime Saenz al inglés, y por otra, la del poeta brasileño Floriano Martins, gestor cultural que ha sido capaz de incorporar en los circuitos literarios del Brasil a poetas hispanoamericanos, en una incansable labor que ya le ocupa muchos años. Asimismo, hemos contado con otros ocho poetas internacionales de prestigio que han dado la nota alta del encuentro.


Por el lado nacional hemos contado con la presencia de los poetas Vadik Barron de Oruro, Alex Aillón de Sucre, Mariana Bredow de Cochabamba y Fellman Ruiz de La Paz. Por parte de los poetas anfitriones, residentes en la ciudad de Santa Cruz, pudimos contar con un nutrido grupo de poetas, ya que la escritura poética en nuestra ciudad está viviendo momentos de gran producción orientada por los talleres de poesía que coordinan algunos poetas y por el diplomado de Escritura Creativa de la UPSA.


Todavía tenemos que realizar la reunión rigurosa de evaluación entre los tres [organizadores]; sin embargo, puedo adelantar, que este Encuentro ha sido un éxito en cuanto en cuanto a la interrelación de los poetas. El público local ha podido seguir de cerca los diferentes modos de poesía que se ejercitan afuera del país; mientras que los poetas internacionales se han llevado las noticias de la poesía que se produce en Bolivia.


Valeria Sandi. Cálida y visible porque los curadores Gabriel Chávez y Gary Daher desde la sensibilidad, perseverancia y detalle que tienen, hacen de este encuentro, un espacio de grandes afinidades, de una escucha atenta del público asistente y fortalecimiento de la poesía latinoamericana que se reconoce en la diversidad de voces de los participantes.


Ésta es mi segunda versión como coordinadora del Encuentro, lo que asumo como un continuo aprendizaje, porque también he participado leyendo en varias versiones. Admiro la vigencia que tiene y la apertura que ha dado al crecimiento de muchos. La pandemia nos ha afectado en diferentes escalas. Lo presencial ha marcado el sentido de volver a compartir y valorar el encuentro.


También creo que es importante el rol que asume la Cámara Departamental del Libro, quienes la conforman muestran ser un equipo perseverante que sostiene toda una gran estructura.


Lo presencial ha marcado el sentido de volver a compartir y valorar el encuentro.

Desde su experiencia, en la actualidad, ¿cómo ven la relación de la poesía boliviana con las poesías latinoamericanas?


G.D. La poesía boliviana, a diferencia de décadas anteriores, está muy próxima a las tendencias, no cabe duda de que la poesía boliviana está en los circuitos más importantes, donde nuestros poetas señeros destacan: Jaime Saenz, Oscar Cerruto, Eduardo Mitre, Pedro Shimose, Matilde Casazola, Norah Zapata-Prill, solo por nombrar a los que circulan más. Asimismo, poetas de generaciones recientes participan con gran éxito en diversos encuentros en distintas partes del mundo, han recibido premios internacionales y son publicados en otros países. La poesía boliviana goza de buena salud.


V.S. Actualmente creo que el acercamiento a la propuesta poética de escritores de otros países ha crecido justamente por los encuentros, festivales, ferias del libro, congresos, pues se van entretejiendo ejes en común que nos permiten reconocernos en la diversidad de voces, que van creciendo cuando se lo realiza con una visión y mirada más amplia que involucre proyectos sostenidos, que nos sigan vinculando.


La poesía boliviana está en los circuitos más importantes.

¿Qué proyectos literarios tienes para este año y a futuro?


G.D. Tengo listos dos poemarios, creados uno antes y otro durante la llamada pandemia. Y tengo previstos nuevos proyectos que ya se irán asentando con el tiempo, como sucede con la poesía, que es exigente en revisión y en reflexión. Asimismo, estoy transformando a ensayo la tesis presentada para mi maestría que se refiere al poeta ítalo-argentino Antonio Porchia, que titula El misterioso libro de Antonio Porchia. Por otra parte, estoy preparando tres cursos de literatura: uno sobre La Divina Comedia, otro sobre los primeros siete Cantos de Ezra Pound y otro, naturalmente, sobre la obra de Antonio Porchia.


V.S. Tendré giras y participación en festivales de Argentina, Ecuador, Colombia, Costa Rica y Guatemala y también la presentación de mi libro Rincón de lluvia, que ha sido publicado en Costa Rica y Bolivia. Y estamos preparando, con los integrantes de mi colectivo, Trueque Poético, el Festival Internacional de Poesía Joven Jauría de Palabras que se realizará en agosto.

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