Festijazz: la consolidación de un movimiento

Walter Gómez, charanguista, bajista, guitarrista y exoficial mayor de Culturas de La Paz es el motor detrás del Bolivia Festijazz Internacional que este año celebra su edición número 35. Conversamos con él sobre su faceta de gestor de uno de los festivales más antiguos y consolidados del país y su quehacer artístico.


- ¿Cómo evalúas este recorrido de 35 años realizando este festival?

- La mayor satisfacción de estos 35 años ha sido aportar y acompañar la consolidación de un movimiento local. Hoy en La Paz hay cerca de 35 agrupaciones que apuestan por la composición, por la excelencia, por el compromiso de generar una propuesta musical seria. En estos 35 años hemos recibidos más de 250 agrupaciones de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay, Estados Unidos, Alemania, Francia, España y Suiza –uno de los mayores animadores que hemos tenido– y otros países, con una diversidad de propuestas musicales. Es grato recordar los momentos compartidos con ellos.


Otro tema es el aporte que se ha hecho para la formación de estudiantes, principalmente del departamento de Música Moderna del Conservatorio [Plurinacional de Música]; un espacio para compartir experiencias y conocimientos. Son 35 años de buena música, 35 años de dialogar, compartir, generar proyectos con invitados y agrupaciones locales. A partir de 2008 ya replanteamos el formato del festival y le dimos el espacio y respeto que se merece a la composición de música boliviana. Ya en la madurez de toda esta historia, que muchas de nuestras agrupaciones puedan trascender las fronteras es un motivo de celebración. Yo creo que son más los gratos recuerdos que los momentos delicados que hemos tenido que pasar para llegar a esta celebración.


- ¿Qué actividades y eventos se realizarán en la edición de este año?

- Hemos agendado conciertos en cuatro ciudades: Cochabamba, El Alto, La Paz y Santa Cruz. Son 35 agrupaciones, seis internacionales y 29 locales. Es una agenda fuerte y diversa, todas las bandas están trabajando en composiciones, en material propio, que es otro de los aportes que se ha podido consolidar en estos años. La agenda se extiende del 5 al 18 de septiembre, son dos semanas intensas de conciertos y talleres formativos en la Universidad San Francisco de Asís de La Paz y otros espacios.


- ¿Cómo ves el desarrollo del jazz en los últimos años en Bolivia?

- Creo que el elemento que consolida el movimiento del jazz boliviano es el trabajo en composición. Son propuestas creativas con mucho talento, compromiso y libertad en cuanto a la idea musical. Muchas de las agrupaciones ya han cruzado nuestras fronteras y están llevando música boliviana a importantes festivales principalmente de Europa y Estados Unidos. Considero que es un buen momento para el movimiento local, hay una efervescencia principalmente en los jóvenes del departamento de Música Moderna del Conservatorio [Plurinacional de Música] que nos permite encontrar talentos y generar un espacio formativo importante.


- ¿En qué proyectos musicales y de gestión cultural estás trabajando actualmente?

- Son tres los proyectos musicales en los que vengo trabajando en los últimos años. El más antiguo se llama Bossa Jazz, que va a cumplir 40 años de historia. Es un proyecto de rescate y difusión de grandes maestros del bossa-nova.


Con Altiplano estamos haciendo un trabajo de fusión, con composiciones de Edgar Bustillos. Tenemos un grupo muy comprometido y talentoso con el cual hemos podido trabajar estos últimos años con conciertos memorables.


Algo muy importante en mi historia musical, tal vez el proyecto que mayores alegrías me ha traído, es mi relación con el maestro William Ernesto Centellas. En 1987 grabamos el álbum Sonata para una golondrina, (N. d. E.: El álbum se encuentra en plataformas digitales con el título de Sonata…) en el cual toqué la guitarra, el charango e hice los arreglos musicales por encargo del maestro, y bueno, es un álbum muy querido que rescatamos con el Ensamble Sonata. También hemos grabado temas inéditos del maestro, material que él me dejó y estamos en el compromiso de difundir esa obra tan importante para el patrimonio musical boliviano. Centellas ha creado algunas de las obras más bellas y mejor logradas del folklore.


Eso en cuanto a producciones musicales. Y en gestión cultural, voy acompañando algunos proyectos de difusión y de promoción, con el Festijazz como prioridad.

“Creo que el elemento que consolida el movimiento del jazz boliviano es el trabajo en composición. Son propuestas creativas con mucho talento, compromiso y libertad en cuanto a la propuesta musical, muchas de las agrupaciones ya han cruzado nuestras fronteras y están llevando música boliviana a importantes festivales principalmente de Europa y Estados Unidos”.
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